la década prodigiosa

Un momento de libertad hasta niveles que hoy en día no se producen, es imposible. Musicalmente hablando no eran demasiado “melódicas”, pero todo lo que rodeaba durante los primeros ochenta a la movida y su música era sencillamente increible. Las Vulpes fueron uno de esos grupos ácidos, rompedores y que buscaban impactar tanto con su estética, con sus letras y por supuesto con sus sonidos.

 Las Vulpes (zorras, en latín) fue un grupo punk-rock femenino que comenzó su andadura musical en Euskadi, a finales de 1981, por iniciativa de una joven rockera llamada Loles Vázquez, aunque no sería hasta casi dos años después cuando lograsen culminar una formación medianamente estable y conseguir la grabación de su primer y único disco, un single que les editó el sello madrileño Dos Rombos en 1983 con los temas “Me gusta ser una zorra” e “Inquisición”.

Las edades de las componentes del grupo oscilaban entre los 19 años de Mamen y los veintitantos de Loles, y sus influencias musicales, según confesaban ellas mismas, iban desde el rockabilly al punk más básico (Sex Pistols, Ramones…) pasando por la adoración que Loles profesaba al héroe de la clase obrera americana Bruce Springsteen.