la década prodigiosa

Hoy hablamos de moda, de moda a la hora de vestir y en especial de las formas, costumbres y ropas que hemos usado en las celebraciones especiales. Sobre todo lo dedico a las bodas ya que uno de mis mejores amigos se nos casa a la cuarentuna bien avanzada. Una celebración que va a tener gracias a una estupenda sastrería especializada especialmente agradecerles a trajes de novio barcelona la dedicación y profesionalidad que han demostrado.
Pero vamos a lo que estábamos diciendo. Cuando pensamos en este tipo de celebraciones lo primero que nos viene a la cabeza son esos velos sobre un traje blanco maravilloso y un traje de novio muy, muy sobrio, muchas veces negro… un poco de luto que en otro tipo de actos nos asustaría un poco. En los años setenta se empezó a ver color en este tipo de ceremonias. Algunos colores dorados tuvieron cierto auge, movimientos diferentes a las tradicionales levitas de “pingüino”. Además también se empezaron a ver algún que otro color en las solapas o trajes de ellos. Sobre todo en las américas, del norte y del sur, las camisas crecieron en repujados y bordados imposibles, con mangas sobresalientes y con gemelos de gran tamaño.
Una vez llegados los años ochenta, no digo que pasásemos a lo que podríamos llamar normalidad, pero se regularizaron bastante los trajes de ellos. Se diversificaron los sombreros, que nunca tuvieron una predominancia en todos los lados, y se veía varios tipos de estos extras de la ropa de ellos. Pero vinieron las hombreras, tan de moda en esa época, ellos y ellas iban a las ceremonias con unos extras que tuvieron su culminación máxima expresión en los mediados de década.
Los noventa fueron muy planos en general, aunque muy en los primeros noventa y noventa y uno hubo un repunte con algún que otro color más atrevido. Incluso hubo algún diseñador que se atrevió con colores derivados del Acid House, pero que tuvieron muy poco éxito. Finalmente a finales de la década de los noventa y primeros dos mil, vemos que hay una vuelta a anteriores modelos. Incluso en ciertas “clases sociales” volvimos a ver uniformes de militar…. Aunque no tuviesen relación con el estamento militar, curioso cuando menos. En cuanto a colores vemos que hay mucha mayor variación de colores y formas en los trajes, sin ser tan rígidas las formas. Han llegado, y parece que para quedarse, algunos reflejos en los trajes de ellos y los excesos muchísimo más contenidos en general.