la década prodigiosa

La Mobilette CADY

Mi Cady era como esta

Mi Cady era como esta

Aunque no erá la más deseada de mi generación, la Cady fué el ciclomotor  más vendido durante los años ochenta, sin duda por ayudado por su precio (el más barato del mercado) y por su dureza, yo mismo fui el poseedor de una preciosa Cady negra como la de la primera imagen, pero reconozco que la obtuve un poco obligado ya que mi primera opción era una Derbi Variant. Una vez que la tuve, su dureza y bajo mantenimiento me ganó y si a eso le sumamos que con el tiempo fuí ganando unas ganas tremendas de ser diferente a la mayoría hicieron que esa moto fuese mi primer amor.  La Cady fué una variación con vistas a modernizarle el aspecto  de la Mobilette de toda la vida que se llevaba haciendo décadas, con muchísimos modelos de todo tipo (Rural, Campera, University, etc)

Según se lee en una web dedicada en exclusiva al gran fabricante vasco GAC – Mobilette

El Cady era el ciclomotor más barato que se podía encontrar a la venta. Era básico y sencillo, sin disponer de marcador de velocidad ni cuenta Kms.
Estuvo en catálogo durante más de 20 años, desde 1981 hasta el cierre de  Motogac en 2003.
Durante su largo periodo de producción ganó el encendido electrónico, llantas de aleación (versión E-14), y algún que otro cambio como la suspensión delantera y guardabarros delantero.
Durante su larga vida se le vio de diferentes colores y cambio de pegatinas.
Se podía adquirir con asiento monoplaza y biplaza.
folleto cady
La fabricación de estas motos la realizaba el fabrucante vasco GAC (Garate, Anitua y Cia) bajo licencia de la francesa Motobecanne, hizo decenas de modelos y variaciones, seguro que todos recordaremos desde los repartidores de piezas de talleres con sus grandes cajones a los afiladores de cuchillos… El rendimiento de esta máquina estaba asegurado.  Os dejo el enlace de un distribuidor que aún vende este modelo.
Con ese ciclomotor hice miles de kilómetros por buena parte de la cornisa mediterranea y gracias a suu robustez pude ir a lugares que estaban fuera de mi área natural (Alicante). Además, aunque no fuese la más rápida, era la que mejor se comportaba en rutas largas ya que otros ciclomotores se venian abajo cuando apenas llevábamos unas decenas de kilómetros. Como inciso a la resistencia de las Mobilettes aún recuerdo que en la revista Motociclismo dedicaron unos capítulos a un señor de la zona de Murcia que hizo la ruta del París – Dakar con una Mobilette Rural ó que en el 2008 un señor de Benalmádena hizo también los 1800 kilómetros siguiendo la ruta del llamado Dakar solidario.
En definitiva estas máquinas nos dieron libertad de movimiento.